viernes, 26 de octubre de 2018

RAMEN VEGETARIANO

He subido en varias ocasiones a mi cuenta de Instagram la foto del ramen que suelo hacer en casa, y como varias personas me han pedido la receta, y sobre todo a petición de Conchy de Pasión por la Vida, he decidido hacer esta entrada. Las ganas de volver al blog también me acompañan, pero el mucho trabajo y la falta de tiempo no me dan mucha tregua.

De la receta del ramen tengo dos versiones, y ambas me gustan mucho, aunque la primera, requiere de mayor planificación que la segunda. Ahí voy con ambas.

Ramen de ayer
Lo primero que necesiamos en un buen caldo (vegetal en mi caso), y es lo único que requiere tiempo.

Para la primera versión utilizo un caldo, fruto de la cocción de garbanzos en olla lenta, o Crock-pot. La receta es muy simple, pero requiere planificación previa, cojo una cantidad grande de garbanzos (la capacidad de mi olla es 3.5 l) los dejo un día (24 horas) en remojo, con agua, y otro día en el mismo recipiente, pero sin agua (así empiezan a germinar). Cuando están listos, los pongo en la olla junto a agua hasta arriba, un poco de sal marina, la parte verde (que la gente suele tirar) de los puerros y dos o tres zanahorias, 10 horas en alta y sale un caldo delicioso y sustancioso, y los garbanzos blanditos y muy ricos. La receta no es mía, es de Carmen, de Baelo Claudia Saludable, he tenido la suerte de hacer dos cursos con ella y estoy en varios grupos de Facebook de cocina con ella. Sé que os soprenderá tanto tiempo para cocer unos garbanzos, pero sale un caldo tan rico, y teniendo en cuenta que se hace solo, merece la pena.

La otra forma, pues ayer me entraron las prisas, y queríamos cenar ramen, así que utilicé la Thermomix para hacer un puré de calabacines, le puse cebolla (previamente pochada, de mi Batch Cooking semanal), una patata pequeña, calabacines, unos cuantos champiñones, mucha agua (toda la que cabe en la Thermo) y sal, y de ahí, además del puré, me salió un caldo de verduras muy rico.

También podéis hacer caldo de verduras en una olla tradicional aprovechando las verduras que tengáis en casa.

Otra versión, con el miso al fondo
Listo el caldo, yo lo pongo esta vez al fuego en una ollita, y le añado "tropezones", ayer le puse, tofu ahumado en daditos pequeños, cebolleta picadita en circulitos muy finos, y le añado los fideos soba que utilizo (son los que más me gustan, son de arroz, calabaza y jengibre, libres de gluten, ligeritos y con un sabor y textura muy agradable.

Los fideos o tallarines que añado, esa es la medida para dos pesonas

Lo dejo que hierva y luego bajo el fuego y lo dejo unos 7 u 8 minutos. En ese tiempo pongo agua en un cazo y cuando está en ebullición añado dos huevos que dejo hervír sólo durante 8 minutos (pongo un temporizador) para que salgan en ese punto que me gusta en el que se han cuajado pero no están duros.

Cuando retiro el caldo del fuego le añado una cucharada grande de miso, que es un condimiento que aporta aroma y sabor, hecho a base de soja fermentada, que además de ser bueno para la flora intestinal, tiene un sabor muy rico, yo uso el más oscuro, y el que aporta un sabor más intenso, pero podéis probar con otros. Diluimos esta pasta en el caldo y añadimos el huevo, y listo para comer.

Aspecto del miso
Es un plato completo y delicioso, a mí me encanta, es calentito y en las noches frías, que empiezan a llegar, sientan estupedamente.

La base es el caldo y el miso, el resto de lo que podéis añadir queda a vuestra elección, yo suelo poner algas (wakame por ejemplo), trocitos de tofu o tempeh, cebolleta, cebollino o puerro muy picadito, maíz o champiñones, es cuestión de ir probando con aquello que os guste más.

Si lo hacéis contadme.

Espero que os guste.

martes, 2 de octubre de 2018

ME GUSTA - ME DISGUSTA

Este verano, durante el periplo vacacional por centroeuropa, hicimos bastantes trayectos en tren (me encanta viajar en tren, por cierto), y en el que nos llevaba de Viena a Praga me dio por escribir esta lista, creo que entonces no pensé demasiado en si la publicaría o no, pero de repente me apeteció hacerlo. Son dos listas, simples, sin demasiadas explicaciones, la primera de cosas que me gustan, la segunda, de cosas que detesto.

ME GUSTAN: 

- Las plantas
- Los libros
- El olor de la tierra mojada (particularmente desde la ventana de mi habitación en casa de mis padres)
- Viajar en tren (ya lo dije arriba)
- Cocinar
- Los pendientes
- Llevar mochila en lugar de bolso
- El té siempre muy caliente y la limonada muy fría
- Flotar, nadar, y el agua en todas sus versiones. Me siento cómoda en este elemento.
- Recibir postales

DETESTO: 

- Las flores o plantas de plástico
- Las chanclas para caminar fuera de casa o la piscina
- Los grupos de whatsapp
- Los trámites para embarcar en los aeropuertos
- Hacer maletas
- Que hagan ruido al masticar
- La gente a quien no le gusta ni hablar ni comer (existen, conozco alguna)
- Tener que oír la música de quien lleve al lado
- Estudiar en las bibliotecas o lugares públicos
- Las prendas de ropa que adornan pero que carecen de utilidad

Y vosotros, ¿qué os gusta por encima de todo? ¿qué detestáis? Contadme.


sábado, 29 de septiembre de 2018

EMPIEZA POR LOS ZAPATOS - ANDREA AMORETTI

Cómo conocí a Andrea Amoretti es un misterio para mí, pero como ella "creo que la vida es un cúmulo de no casualidades y que las cosas inesperadas son las que más nos cambian". Solo recuerdo que un día me llamó la atención un libro amarillo, de preciosa edición, y que llevaba por título "El estilo que te hace feliz", pero no me hice con él, y cuando quise hacerlo, ese libro ya no estaba a la venta, mi gozo en un pozo. Así que empecé a seguir a Amoretti por las redes, y en cuanto descubrí que iba a publicar otro libro, "Empieza por los zapatos" no dudé ni un segundo en hacerme con él.


Este segundo libro llegó hasta mí en un momento delicado, no atravesaba mi mejor momento, me encontraba bastante deprimida, y sentía que no lograba salir del hoyo cuando ya estaba de nuevo en el fondo, esto fue con mi lesión de rodilla, mi baja laboral y los días lluviosos en los que salía de casa para rehabilitación, médicos y poco más. Y en ese momento, cuando leí el libro, pensé que estaba escrito para mí, y que el momento en que tenía que leerlo era justo ese.

Este segundo libro es muy diferente del primero, que consiste en pistas de estilo con un mensaje claro y directo y sin una narración que las vaya uniendo. Esto no lo desmerece en absoluto, lo cuento solo para aclarar en qué se diferencian uno y otro.

Empieza por los zapatos fue para mí como sentarme unas horas en el sofá de casa con un té calentito e iniciar un diálogo sincero, mujer a mujer, con Andrea. A través de este diálogo he descubierto muchas cosas que tengo en común con la autora, y otras que no, claro. Y sobre todo he aprendido de ella algunas cosas que me han hecho descubrir que en mi vida cotidiana puede haber (y hay) muchas más felicidad de la que pensaba, sobre todo si me tomo unos minutos para respirar, conectar conmigo misma y observar.

Es difícil hablar de un libro que me ha gustado tanto y no destriparlo. He de decir que a menudo he pensado que temas como la moda o el estilo eran algo banal, frívolo y superficial, pero no sólo a través de estas páginas, sino que con el paso del tiempo me he ido dando cuenta de que cómo nos vestimos, con que nos adornamos, dice mucho de nosotros y que incluso un color, un collar, un labial o unos zapatos bonitos y divertidos, además de cómodos, pueden cambiar el cómo no sintamos ese día. Incluso he descubierto esas "prendas refugio" que hacen que te sientas cómoda en la piel que habitas, que te veas mejor o incluso sentirte más segura en un momento concreto.

No recuerdo ahora mismo si Andrea menciona en su libro la palabra sororidad, pero si no lo hace (que creo que no) aunque no esté la palabra, el concepto en sí está presente a lo largo de cada una de sus páginas.

El libro nos invita a reflexionar, a establecer un diálogo con nosotras mismas, al autocuidado y autoconocimiento y a disfrutar con la experiencia de cuidarnos por dentro y por fuera, o al menos ese es el mensaje con el que yo me quedo.

Lo de empezar por los zapatos es literal y metafórico al mismo tiempo. A menudo, yo, que tengo una especial historia de "amodio" con ellos, empiezo mis looks por los pies. Ante todo necesito sentirme cómoda, pero mucho mejor si además son originales y divertidos. Por si nunca os lo he contado no me gustan los zapatos negros. (Esto viene de mi infancia, hasta los 18, antes de una intervención que me igualó ambas piernas, yo llevaba un alza de tres centímetros pegadita a la suela de mi zapato derecho, y esto implicaba que mis opciones de calzado eran muy limitadas,  y siempre tenían que ser negros y cumplir unas determinadas características, así que cuando me operé me desquité). En cualquier caso, como digo, también es una metáfora que alude a cómo el estilo debe emerger desde dentro de ti, y cuando conseguimos conectar con lo que somos (nuesta esenecia) se obra la magia.

Andrea da también de mucha importancia al diálogo con nosotros mismos, porque lo que nos decimos alimenta la imagen mental que tenemos, con lo cual hay que aprender a controlar ese diálogo y autoenviarnos mensajes de amor. Ya he dicho alguna vez que, personalmente, doy mucha importancia a las palabras, tanto a las que nos decimos como a las que decimos a los demás, incluso a las que no decimos.

Tengo el libro lleno de subrayados y de notas pegadas en post-it, pero no se trata de que parafrasee o copie las frases que aparecen en él, prefiero invitaros a descubrirlo por vosotras mismas. Solo os dejo una cita de José Tolentino Mendonça que me gustó mucho, "vivir es así de simple, solo necesitamos redescubrirlo, despojarnos de lo mucho que nos interfiere y abandonarnos a su flujo inexorable. A menudo estamos alienados de la vida, separados de ella por una muralla de discursos, de angustias de confusas esperanzas. Tenemos que perforar ese muro". 

Esta lectura no trata solo del estilo en nuestra forma de vestir, sino también en nuestro hogar, en la forma de relacionarnos con el mundo y con lo que nos rodea. También me quedo con el valor de los rituales, que no rutinas, con lo que he conseguido disfrutar de cosas que necesariamente tengo que hacer si no a diario, sí bastante a menudo.

Para mí el estilo es ser yo misma, sin sentirme disfrazada, sintiéndome cómoda, pero atreviéndome a veces a cambiar, a innovar, a introducir algo distinto que sea bonito y que me haga feliz.

Podría contaros mucho más, pero he decidido que "hasta aquí puedo leer" o más bien, escribir. Sin duda os recomiendo un paseo por la bellísima página de Andrea Amoretti, que es puro Amor (no en vano lo lleva en su apellido), donde podréis descubrir sus proyectos, sus camps, sus retiros (espero algún día poder acudir a alguno), sus podscat, así como sus redes sociales, y si os gusta lo que encontráis, os animo a haceros con el libro, merece la pena.

Cosas que tengo en común con la autora:

- También nací en el último mes del año (yo concretamente el último día).
- Soy feminista.
- Valoro la buena compañía por encima de todo.
- Me gusta empezar y acabar los días en silencio (un ritual).
- Y su lema (que descubriréis en el libro).

Al poco conseguí hacerme con éste

sábado, 22 de septiembre de 2018

OTOÑO Y EL ETERNO RETORNO

Bienvenido otoño,mi estación favorita

Regreso al blog, después de una pausa estival bastante larga, pero no acompañaban ni las ganas ni el tiempo. Antes me decía a mí misma que tenía que actualizar más a menudo, pero en este espacio mío voy por libre y sin obligaciones, a veces pienso en dejarlo, pero siempre acabo regresando. Es como un cuaderno de a bordo y a la vez una manera de estar en contacto con quienes me leéis sin esa prisa e inmediatez de las redes sociales.

El verano ha sido estupendo, lo he disfrutado mucho, no recuerdo desde cuando no disfrutaba tanto del período vacacional, ha sido como volver a ser una niña, y eso me ha hecho volver con fuerzas renovadas. Eso no significa que la vuelta esté siendo fácil, pero me lo estoy tomando con calma y lo mejor que puedo.

Llevo solo tres semanas de trabajo y parecen ya una eternidad, solo una con alumnos y dando clase, pero se hace dura por varias cuestiones, la principal de ellas el calor y la humedad que tenemos por estos lares y que dificultan enormemente nuestra labor. En las aulas masificadas (con más de 30 niños la mayoría de ellas), pasamos calor, mucha, con niños que sufren mareos, nosotros y ellos con la ropa empapada, rellenando constantemente botellitas de agua, rociando colonia de bebé en las aulas y abanico en mano, una situación tercermundista.

Pasando al lado positivo, este curso me motiva pensar que será el último por aquí, ya está decidido que el próximo lo empezaremos en otro lado. El costillo también aprobó las oposiciones de secundaria este año (nuestras vacaciones veraniegas empezaron más tarde por ese motivo, mundo-oposición) aunque sin plaza, pero se augura un próximo comienzo durante este curso.

La semana pasada comencé a ir a Málaga (al fin la city), tendré que hacerlo dos veces por semana y un viernes cada mes. No es fácil puesto que no conduzco y el transporte público en la Costa del Sol no es una opción demasiado viable, pero entre lo escaso del trasnporte público, los turnos de coche de los compañeros que van y vienen a Málaga y algún que otro BlaBlaCar parece que me ayudarán. La finalidad es obtener el C1 de francés en la EOI y el comienzo no ha podido ser mejor. (Preguntadme en diciembre y ya veremos, pero por ahora estoy contenta).

La otra novedad de este otoño lleva con nosotros desde el lunes y se llama Nanette, es una podenquita que hemos adoptado, y que aunque solo lleva seis días en casa ya nos ha robado el corazón y cambiado las rutinas, y estamos encantados. Es muy pequeñita, acaba de cumplir tres meses, y estamos en pleno proceso de que vaya aprendiendo, de momento no va mal, pero hemos necesitado de un tiempo extra y alguna noche durmiendo muy poco para adaptarnos mutuamente, pero estoy segura de que nos traerá muchas alegrías.

Como no quiero escribir un testamento (frase de mi madre cuando no se quiere extender) pero me apetecía volver por aquí dejaré para otro día u otro momento algunos temas que me rondan la cabeza y que quiero dejar en forma de post. Uno de ellos se lo debo a Bego, el del libro Empieza por los zapatos, el otro a Diana, que le prometí hablar del tádem Thermomix-Crockpot. Por cierto, el blog de Diana, Entre brochas y paletas está de celebración cumpleañera, así que os animo a pasaros por allí.

Buen otoño o buen inicio (para mí el otoño y el curso nuevo siempre han marcado los comienzos).

Nos "vemos" prontito.




miércoles, 11 de julio de 2018

FAVORITOS DE JUNIO


Ilustración de Bryony Clarkson (www.bryonyclarkson.com)
Antes de que se me junten con los de julio, aquí vengo con los favoritos del mes anterior. Así a grandes rasgos, junio no ha sido un mes genial, por el fin de curso, por las opos del costillo, por mi vuelta al trabajo. Eso sí, visto ahora se me ha hecho muy largo, no ha sido un mal mes, pero sí que ha sido eterno.

- Junio ha sido el mes de mi recuperación definitiva, y he tenido mucha actividad, paseos, bici y natación, y al fin me encontré estupendamente y lista para volver a las aulas.

- Recibí un envío de mis tés favoritos, de una tienda de Granada, fue un intercambio que hice con una amiga de Granada (tés a cambio de costuras).

- He leído tres libros estupendos, La isla del tesoro (un clásico de aventuras), El callejón de los milagros (magnífico retrato de la vida cotidianta en un barrio árabe, en este caso en El Cairo durante la II Guerra Mundial), y por último, El Talmud de Viena, un tocho de 800 páginas (que afortunadamente he leído en ebook) que no tiene desperdicio y que me ha tenido muy enganchada.

- He preparado desayunos ricos y mi bizcocho de chocolate preferido para mis alumnos.

- En la graduación de mis alumnos de bachillerato y, sobre todo, en la cena fin de curso con mis compañeros me lo pasé muy bien, sobre todo con dos de mis compis y amigos, ante la incertidumbre de si el curso que viene estaremos de nuevo juntos, decidimos aprovechar el momento y pasar una buena noche con una cena que fue magnífica en todos los sentidos.

- Y os adelanto que yo sí tomé una decisión, y ha sido la de quedarme en Estepona un curso más, entre otras cosas porque no me dieron nada en el concurso de traslados, y aunque podía haberme ido con el concursillo (es otra modalidad en la que te vas a la ciudad que quieres, en mi caso Málaga, pero no con tu plaza, simplemente sabiendo que durante un período de 6 años estarás en esa ciudad, aunque no en el mismo centro, haciendo el trámite cada año y conservando tu plaza en la localidad actual) decidí quedarme. Me lo planteo como un curso/año de transición, en el que iré a Málaga todas las semanas (por otras actividades), veremos las opciones del costillo tras las oposiciones y decidiremos con calma nuestro traslado a la capital.

Y este mes de julio empieza bastante bien, a ver qué nos depara. ¿Y para vosotros cómo ha sido el último mes del curso? 


sábado, 30 de junio de 2018

MI EXPERIENCIA CON THE SEWING RECIPE

Cuando me enteré de que Lara Sanner y Aran Loves, conocidas en las redes por sus patrones y sus Cose Conmigo, empezaban un curso que consistía en crear tu propia ropa para hacerte un armario cápsula con una serie de prendas básicas no lo dudé mucho y me apunté. THE SEWING RECIPE es el nombre del curso.

La idea era bastante atractiva, a principios de cada mes (el primero fue mayo) tenías acceso a un patrón de la prenda en cuestión en formato pdf, un tutorial en su blog y en vídeo sobre como confeccionar la prenda (esto en la modalidad básica) y en las modalidades plata y premium recibir una caja en casa con la tela necesaria para hacer la prenda (plata) o dos tipos de tela (premium) junto a alguna cosillas de merecería (agujas para la máquina de coser punto, una cinta métrica, alfileres, jaboncillos, cinta al bies, bobinas de hilo, y similares).

Yo me apunté a la modalidad premium, con un coste de 65 € al mes (más los gastos de envío), que barato precisamente no es, pero como era tejido de sudadera, y donde vivo me sería más difícil encontrarlo y además es un tejido que pesa, quería recibir dos. Bien, pues al César lo que es de César, disfruté mucho cosiendo mi sudadera, y los patrones son estupedos y los vídeos están bien explicados. Sin embargo, en esta primera caja ya tuve un problema, una de las telas de la sudadera me venía con un piquete, les escribí y la respuesta fue, que efecivamente habían recibido partes de la tela con estos piquetes, que habían intentado no enviarla, pero que estaba claro que la mía se les había colado, así que intentara poner mi patrón de modo que a ser posible el agujerillo no cayera en ninguna pieza de la sudadera (como esa tela aún no la he usado, desconozco si será posible). La cuestión es que me conformé con la solución que me ofrecieron, pero ahora y después de lo que ha sucecido recientemente, me parece que no debí aceptar. Porque si pago casi 70 € por recibir estas telas, entre otras cosas, lo mínimo que merezco es que me ofrezcan cambiarla por una en perfecto estado. Cualquier negocio de este tipo me hubiera enviado un mensajero para recogerla y traerme la tela sin tara. Pero esto es agua pasada.

El segundo mes, antes del 21 de mayo, quise cambiar mi modalidad a plata (52,50 € con los gastos de envío), la historia fue un lío, porque la interfaz del curso es de todo menos intuitiva y tiene muchos defectos, a mi juicio. La cuestión es que no lo hice bien, pero ellas lo solucionaron, me enviaron la caja plata y quedaron en devolverme el importe resultado de la diferencia entre una modalidad y otra. Me advirtieron que para el siguiente mes (el que pasarán a cobrar el 21 de junio) tenía que cambiarlo en mi cuenta. Así llevo días intentando hacerlo, conste que me considero una usuaria con conocimientos avanzados de internet, llevo usándolo desde el año 99, lo manejo a diario, en el trabajo, para comprar, uso las redes sociales, tengo dos blogs, en fin, que muy torpe no soy en estas lides. Viendo que el 21 se aproxima y no he podido hacerlo les escribí en un grupo cerrado de Facebook donde interactuamos quienes estamos suscritos a este curso, amablemente me indicaron que les escribiese un privado para indicarme el paso a paso, lo que yo agradecí. El problema es que no hay tal paso a paso. Me dijeron que con la modalidad de pago por Paypal no se puede hacer, que cancelara la subscripción actual y solicitara otra nueva. Tenía mis dudas porque no quería perder los contenidos anteriores del curso y tener que pagar matrícula por tenerlos accesibles de nuevo. Así que como me indicaron que con el pago con tarjeta sí es posible el cambio, lo que hice fue modificar la forma de pago de Paypal a con tarjeta. Mientras hacía todo esto yo tenía ya mi tela preparada, mi patrón cortado, y pensaba dedicar la mañana a coser la blusa. Cual es mi sopresa cuando haciendo esto veo que no sólo no he podido cambiar (nuevamente) la modalidad, sino que lo que he conseguido es duplicarla, tener una premium y una plata, y que además ya no tengo acceso a ningún contenido del curso. Con buenas maneras he querido publicar en el grupo de Facebook esta situación, entre otras cosas, por ver si entre todos los usuarios me podían ayudar a resolver el problema. Mi mañana de sábado quería dedicarla a coser la blusa. ¿Y qué ha pasado? Pues que quien modera la página ha decidido no publicar mi pregunta con foto. Entonces he ido a una publicación mía anterior, donde preguntaba cómo hacer el cambio a plata, y he visto con sopresa como cada comentario y pantallazo que pongo es eliminado a los pocos minutos (tengo pantallazos de todo ello), y eso ha sido lo que me ha dejado peor sabor de boca. Mi impresión cuando miro el muro del grupo de Facebook es que la única que tiene problema con esto soy yo, pero ahora entiendo que no, que parece que todo funciona divinamente, porque cuando no es así no lo publican. Creo que esta opción la han habilitado, desde que hace una semana, otra cliente y usuaria publicara una foto de sus telas desgastadas, sin estampado y descoloridas tras el primer lavado. Así que cuando entras en el grupo puede parecer que todo funciona a las mil maravillas, pero no es el caso.

Antes, como usuaria de Ciao, y también en este blog, escribía críticas sobre experiencias nada positivas con productos, lugares, empresas, y demás. De un tiempo a esta parte decidí no hacerlo, y pensé que cuando no tenga cosas buenas que decir sobre algo o alguien, mejor no digo nada, entre otras cosas porque prefiero no perder energía con esas cosas y centrarme en las cosas positivas de mi día a día.

Pero hoy no voy a seguir esa máxima que me autoimpuse porque la actuación de quienes dirigen este curso me ha parecido muy lamentable. He tenido varios problemas desde el inicio, y todas las soluciones han sido muy improvisadas y muy de andar por casa, esta vez además cuando les escribo me contestan: "No te preocupes, solo tienes una suscripción. Te indica la suma de las dos, pero solo se te cobrará la plata. Si te cobrara dos, que lo hace, te lo devolveremos en el momento. Iremos mejorando, Paypal no tiene integrada esa función y no podemos hacerla compatible".

Pimera objeción: vale, no podéis gestionarlo adecuadamente, y como lo más seguro será que se me cobre por duplicado, luego me lo devolvéis, pero ¿y mi acceso al contenido del curso que ya he pagado? Esa pregunta la ignoran directamente.

Segunda objeción: Cómo que iremos mejorando, estamos hablando de lo que será el tercer mes de un curso que dura seis. Cuando uno monta una empresa, un curso, un negocio, o te cobra por algún servicio, no puede ir improvisando sobre la marcha. Y si la interfaz del curso es un desastre que habéis improvisado es vuestro problema, pero no el mío. Si necesitaban más tiempo para que todo funcionase como debe, que hubieran retrasado el inicio del curso.

En definitiva, que aunque la idea me parece estupenda, los patrones y el modo de explicarlo también, la manera en que se lleva a cabo deja mucho que desear, y los precios no son precisamene baratos, así que como hasta ahora he sido bastante autodidacta en esto de la costura, he pedido que cancelen mi suscripción, no sin antes darme acceso al contenido que tengo pagado, y seguiré buscándome la vida con los maravillos blogs de costura que he conocido hasta ahora, comprando patrones, descargádome otros gratuitos, y con algunos de revistas que tengo en casa. Y esto no es una pataleta y cancelo mi suscripción porque han tenido fallos, sino que la cancelo porque no han sido capaces de solucionarlos de la manera adecuada. Sobre todo cuando he visto que hay censura en los comentarios del grupo de Facebook.

HASTA AQUÍ ERA UN BORRADOR QUE TENGO GUARDADO DESDE EL DÍA 16/06. EDTIO HOY 30/06.


Dejé esta entrada en borradores sin intención de publicarlo, porque de un tiempo a esta parte prefiero dedicar mi tiempo y energía a otros menesteres, y no me gusta enfadarme por estas cosas. Pero otra cosa bien distinta es que me tomen el pelo. En el último correo que escribí a quienes organizan el curso me contestaron que tendría acceso a los contenidos hasta hoy, último día del mes, y que me los podría descargar. Dado que el mes de junio ha sido muy intenso, laboralmente hablando, con el fin de curso, la graduación, las opos del costillo y demás, preferí dejar este asunto para hoy. Pero mi sorpresa ha sido tremenda cuando he visto que ya no tengo acceso a ningún contenido de este curso, un curso por el que he pagado 122 €, y sólo he podido hacer la sudadera, que por cierto me ha salido bastante cara. Ahora ya no tengo ningún tipo de contenido en mi cuenta. La sensación que tengo ahora mismo os la imagináis, siento que me han tomado el pelo. Porque además los correos que hemos cambiado para intentar solucionar esto antes no son más que un cruce de acusaciones por ambas partes. Yo les reprocho que conmigo, al menos, lo han hecho mal, y ellas me reprochan que me han tenido que ayudar a solucionar varios problemas que he tenido, por supuesto que me han ayudado, pero es que estos problemas han sido por su mala gestión, y que me recriminen esta ayuda me parece lo peor, porque es que son las creadoras y profesoras de este curso, y he pagado por ello, si no me me lo resuelven ellas, ¿quién lo hará?.

A fin de cuentas, a 30 de junio, y previo pago de 122 euros, tengo una sudadura muy mona que disfruté mucho cosiendo, dos patrones, algunos elementos de mercería que mandaron en las cajitas, una tela de camiseta de rayas, otra negra de sudadera negra y con un piquete (por lo que no sé si la podré aprovechar) y la tela de la blusa kiwi que me quedaré sin hacer. Ah y se me olvidaba, un cabreo monumental que espero se me pase pronto, aunque no lo suficiente, como para que se me ocurra hacer otro curso o comprar algo en su página web.

De todo esto que cuento tengo pantallazos, correos y comentarios en Facebook que luego han sido borrados. Hoy no les he escrito para que me lo resuelvan, y además he abandonado el grupo. En cambio he decidido rescatar esta entrada de los borradores y publicarla. Cuando pagas un curso del tipo que sea, jamás pierdes los contenidos de hasta donde has pagado, así que no entiendo el motivo por el que no puedo tener vídeos y tutoriales de algo que, insisto, ya he pagado.

Consejo a emprendedores: si quieres ofrecer un producto y/o servicio asegúrate antes de poderlo hacer en las concidiones adecuadas, y si no es así, mejor esperar un poco y ofrecer un producto o servicio de calidad al cliente. Y si aún así, algo sale mal (todos somos humanos), reconoce tu error y no culpes al usuario o cliente.




lunes, 18 de junio de 2018

MUHAMMARA JOSGARFLO


En mi recetario particular, el que tengo con recetas escritas a mano en una agenda antigua del año 2002 con tapas de piel, muchas de las recetas llevan el nombre de quien me la dio o me la inspiró, siendo así que tengo un arroz Toñi ,unas lentejas Nika o un arroz Paco Peridotita. Así que el viernes, un amigo del costillo (Josgarflo) publicó en Instagram una foto de este delicioso paté, así que con el antojo desde el viernes e inspirándonos en su receta, como es normal en mí, ayer la tuneé adapté, y el resultado nos gustó tanto que la anoté, para no errar en la próxima ni en ingredientes ni en proporciones.

Siendo purista como soy en esto de los nombres de las recetas, he de decir que no se correponde realmente con un muhammara (crema siria o libanesa con pimiento rojo y nueces), sino que es más bien un híbrido entre esta y el mutabal o baba ganoush, que es otra crema muy fina, esta vez de berenjenas. La cuestión es que salió muy rico, así que no me voy por los cerros de Úbeda y os dejo aquí mi receta.


- 1 berenjena (grandecita) y 2 pimientos rojos asados (algo más de 30 minutos en el horno, previamente precalentado y a 200º), que una vez listos dejaremos enfriar y les quitaremos la piel (saldrá muy fácil).
- 1 puñado de nueces, yo eché lo que me cabía en una mano.
- 1 cucharadita de sal (yo puse rosa del Himalaya)
- 1 cucharadita bien colmada de tahini (uso el que veis en la foto, que compro en una tienda árabe y me encanta).
- 1 diente de ajo pequeñito o medio grande.
- 1 puñadito de escamas de chile o cayena (lo compro en Lidl en un paquetito).
- Unas ramitas de perejil fresco.
- Un chorreón de zumo de limón (de medio limón).
- 1 cucharadita escasa de comino molido.
- 1 poco (media cucharilla) de pimentón de La Vera dulce.
- 1 poco de pimienta recién molida (le puse de un molinillo donde hay de todos los colores).
- 1 chorreón generoso de AOVE.


Puse todos los ingredientes juntos en la Thermomix (aunque también se puede hacer con batidora) hasta que adquirió la consistencia adecuada, lo que conseguí con varios meneos (de menos de 1 minuto) incrementando la velocidad del 5 al 10.

Nosotros lo acompañamos de esas tortitas mejicanas que venden para fajitas, las compré integrales, las tuesto en la sartén y las corto en triangulitos, también podéis acompañarlo de crudités de verduras, pan de pita o cualquier pan que os guste.