martes, 10 de noviembre de 2015

SALIR A FLOTE


"Expansion", escultura de Paige Bradley, en Nueva York.
Mi amiga Laura siempre me ha dicho que nosotras somos como los corchos, que siempre salimos a flote. Y esta tarde rescato esta frase que se me ha venido a la cabeza, al pensar que esta vez he tocado fondo.

Hoy necesito soltar, supongo que por eso he venido a esta bitácora, o a esta pantalla en blanco a escribir algo, algo que mientras escribo aún no sé si publicaré. Han pasado once días desde la pérdida que os conté en la entrada anterior, 11 días que a veces me parecen una eternidad, porque desde entonces mis días trasncurren cada uno igual que el anterior, entre lloros, una ansiedad inmensa que empieza a somatizarse en mi cuerpo y un dolor profundo. Es cierto que intento poner un poco de mí para superar esto, para superarme, y para tratar de ver a feliz a mi costillo, que sufre por él y por mí. Me decía la psicóloga el otro día que con esto sucede como con los partos, que todo el mundo se interesa por la madre (aunque yo aún no haya llegado a serlo) y que el padre queda un poco apartado.

No quiero ver a nadie, aunque ayer admití al fin la visita de una pareja amiga, y hoy, dos compañeras y amigas de trabajo han pasado en un hueco a tomar un té conmigo, una de ellas por sopresa. He empezado a hablar vía teléfono con mis amigos más íntimos, aunque me cuesta mucho lo de hablar sin llorar, y el sábado salí al campo y al mar a pasear, a respirar. En definitiva trato de salir a flote, como esos corchos de los que habla mi amiga, pero me está costando más de lo normal. Y es que ya van tres veces, y no puedo creer en tanta mala suerte. Me hago mil preguntas, debe haber algo que se nos escapa, más a los médicos que a nosotros, así que en estos días ando debatiéndome entre la tristeza, el dolor, que considero que debo pasar, es un duelo, y como tal debo pasarlo. Hay quien me dice que el pasado debe quedar atrás, pero es un pasado aún muy reciente, y bastante doloroso, tanto que aún tengo algunas secuelas físicas. Como decía me debato entre la tristeza y el dolor, la rabia y la indignación y el querer buscar respuestas. Quizás sólo deba plantearme ir subiendo a la superficie, y desde allí todo sea más fácil.

Entre tanto los días se me hacen larguísimos, intento encontrar alguna distracción, pero me cuesta, la costura está siendo un refugio, hoy cociné durante la mañana, porque si a este mal estado le sumo la pereza y el comer cualquier cosa que pillo, el resultado es que me siento peor. Intento leer, pero no me concentro, ver series, una película, pero al final todo me lleva a lo mismo, a seguir pensando en lo único. Y miro en Internet y en foros, con el único objetivo de hallar un consuelo, en eso que llaman "mal de muchos, consuelo de tontos", comprobando que hay historias como la mía con final feliz.

También se me ha ocurrido ir anotando pequeñas cosas que quiero hacer para recuperar la ilusión. Son cosas simples, sencillas, pero que ahora me parecen un mundo.

Nunca fue mi intención convertir este lugar en un espacio para la tristeza,y no quiero que lo sea, pero por el momento es lo único sobre lo que soy capaz de escribir, así que esperaré a que el optimismo me vuelva a visitar para voler por estos lares, bien a contaros sobre un libro, mostraros alguna creación o hablaros de cualquier cosa que no sea triste.

Entre tanto se admiten sugerencias, ideas, palabras de ánimo. Lo único bueno que se me ocurre, es que cuando uno toca fondo ya no puede ir más abajo, y sólo quedan dos opciones: seguir en fondo o ir subiendo hacia la superficie, y yo quiero elegir esta segunda opción, por complicado que pueda parecerme en este momento.

Un abrazo y gracias por las palabras de ánimo que me habéis hecho llegar en estos días.

*La foto la he tomado de Internet, si incumplo alguna normativa, avísame y será suprimida.

23 comentarios:

  1. Hola Esther, he dado a parar con tu blog por casualidad. Jamás me hubiera imaginado la historia tan desgarradora que iba a leer. Ni por asomo puedo imaginarme cómo lo podéis estar pasando. Al ser un tema tan personal, me parece que puedo incomodarte al escribir. Si es así, mil perdones. Sólo espero que salgais del trance cuanto antes y que vuestra vida vuelva a la normalidad. Un beso y un abrazo muy grande bonita, te deseo lo mejor.
    Anabel.

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    1. No me incómodas en absoluto, te doy las gracias por tu comentario y por tus buenos deseos, este espacio me supone un desahogo en estos momentos tan dolorosos.

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  2. Como ante muchas situaciones que se nos presentan en la vida necesitamos guardar un tiempo de luto, desconectar, respirar, llorar, reencontrarnos... lo de que el pasado debe quedar atrás si, pero cada uno elige cuando puede hacerlo y también considero que es pronto. Se que eres (sois) fuertes y yo quiero creer que si, si hay más historias con final feliz ¿por qué la vuestra no será una de ellas en un tiempo? Ambos sois buenas personas y quiero creer que eso tiene recompensa.

    Un abrazo enorme, Esther, de esos que se enroscan en el alma y sacan un poquito más a fuera la tristeza.

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  3. Los cuadernos de bitácora virtuales son para escribir lo que nos inspira nuestra vida cada momento. Y a quien no le gusta, que no lea. Para hallar la felicidad y reconocerla, también es necesario haber conocido la tristeza y la vida nunca ha sido Disneylandia, tiene días o etapas en las que por mucho que pongamos de nuestra parte (y tú sin duda lo haces, porque tienes alma de corcho flotador, estoy totalmente de acuerdo con tu amiga), hay fases de duelo muy difíciles, y la tuya es una de ellas. Te diría que no leas por internet, aunque resulta mucho más fácil decirlo que hacerlo. Creo que es perjudicial para ti, pero te entiendo. Y sé que como corcho que eres, saldrás a flote, encontrarás ese camino, por díficil que sea.

    Un abrazo y mucho ánimo.

    Eva

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  4. Mucho animo Esther ,te hablo desde mi experiencia en la que hay días que nada tiene sentido y milagrosamente al día siguiente me quiero comer el mundo y me faltan horas. Sólo hay que ser fuerte, aguardar el momento en que le venga a uno la racha buena y coger esa estela y no soltarla o seguir la corriente y contagiarte de todo lo positivo. Un millón de besos que esos se pueden derrochar a manos llenas.

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  5. Jo, muchísimo animo. La verdad que entiendo perfectamente tu duelo. Piensa que con el tiempo todo sale a flote y te iras recuperando.
    Un besazo muy fuerte!

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  6. Es normal que te sientas así, y es bueno que te desahogues, bien por el blog o como buenamente puedas... Todo lo que creas que puede ayudarte te vendrá muy bien.
    Tiempo al tiempo, es triste y desesperante... pero no queda otra.
    Un abrazo muy, muy fuerte.

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  7. Si tú misma tienes claro que tu espíritu es de corcho, tarde o temprano acabarás saliendo a flote. Porque ya sabes que de todo se sale, aunque desde fuera sea fácil (a veces no tanto, pero tú me entiendes) decir palabras de ánimo que normalmente se quedan en eso, en palabras, porque nunca sabemos con total certeza lo que pasa por la mente de la otra persona. Está claro que tienes que pasar el duelo, porque de un duelo se trata, pero cada persona necesita su tiempo para superar las cosas. Así que tú a tu ritmo, sin agobios, aunque sí te diría que intentes al menos estar distraída, que eso suele funcionar bastante bien aunque haya ratos en los que lo único que te apetezca sea esconderte debajo de las mantas y desaparecer... Mucho ánimo, guapa. Y abrazos a montones para los dos.

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    1. Recibidos los ánimos y los abrazos amarillos.

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  8. Hola Esther. Por increíble que parezca, también de esto se sale. Quedan recuerdos pero se van dulcificando y se acompañan de nuevas ilusiones. Además, tú estás bien equipada. Sabes lo que hay que hacer y ya estás haciendo mucho. Mientras tanto, no te exijas demasiado, permítete sufrir para elaborar el duelo y cansar la pena. Y cuando el corcho salga a flote, cuéntalo para que celebremos con vosotros. Un abrazo fuerte.

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    1. Gracias por tus palabras Nina, cuando esté en la superficie de nuevo también os lo haré saber. Un abrazo.

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  9. Yo abrí mi blog como un desahogo personal por todo lo que me estaba pasando. Como te decía en la anterior entrada, también sufrí un aborto diferido que no esperaba y fue devastador para mi. Soy optimista y alegre y creo que divertida pero por mucha felicidad que albergues, hay días que no apetece. Si encima estás pasando semejante mazazo, de verdad, lo sano es que estés así y no como unas castañuelas. Es una pérdida y, al menos en mi caso, la peor que he sufrido, la que más me ha afectado y con la que más me ha costado salir a flote.

    Pero se sale. Claro que se sale! Aunque también te digo que tienes que permitirte llorar. Llorar a tus amigos, no hacer esfuerzos por contenerte y sacarlo todo. Tienes buenos amigos que te van a visitar aunque sea por sorpresa :').

    Y como he visto que te gusta leer historias similares pero con final feliz, ahí va el mío: aun no ha terminado pero estoy embarazada otra vez y esta vez parece que va bien. No estoy libre de que vuelva a pasar algo pero yo creo que esta es la definitiva. Y como te dije en el otro comentario, mi compañera de trabajo lo ha conseguido también y ya tiene a su peque en brazos :).

    Pero lo dicho. Ahora necesitas tiempo para volver a salir a flote.

    Un abrazo fuerte!

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    1. Gracias de nuevo, me encanta saber que estás embarazada y que va bien, y seguro que también termina igual de bien. Un abrazo.

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  10. Esther apareciste en mi blog apoyándome cuando me tocó a mi perder y quiero que sepas que aquí me tienes en la distancia deseándote lo mejor, ahora toca el duelo y después el resurgir de las cenizas. Un día descubrirás con sorpresa que tu peque te ha dejado algo mas que dolor, un día te levantarás fuerte, sin saber ni como.
    Lágrimas y altibajos, pero volverá la ilusión aunque ahora parece imposible.
    Yo lo logré y aún así tu entrada anterior me ha transportado en el tiempo y me ha hecho llorar porque es terrible ese dolor, te deja rota y se que no puedo hacer nada para ayudarte y que duela menos. Tanto tiempo dp y a veces aún...
    Quiero volver a ser madre y me aterra volver a pasar por algo similar, aún duele y a pesar de todo he logrado ser feliz, con las cicatrices y todo.
    Sigue con los paseos,es en el dolor cuando de pronto encontramos paz en lo mas simple como mirar el mar,las hojas caer,ver un amanecer o un café con amigas. Yo me repetía eso de: nunca llueve eternamente...
    Un abrazo fuerte guapa

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    1. Gracias, preciosa, ayer leí los dos comentarios que me dejaste, pero solo fui capaz de llorar, y no podía responderte. Lo hago ahora para agradecerte tus palabras de aliento y tu apoyo. Un abrazo.

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  11. saldrás, claro que saldrás, corcho de buen vino! :***

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  12. claro que sí, claro que saldrás, somos fuertes, más de lo que pensamos, pero también necesitamos nuestro tiempo de duelo y no forzarlo. lo peor ahora es la incertindumbre, el no saber, estoy de acuerdo con eso. yo me volvería loca así que te entiendo perfectamente.
    dale tiempo a tu cabeza y a tus sentimientos.
    un beso enorme para ambos

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  13. Hola Esther:
    No es que YA hayan pasado 11 días, sino que SOLO han pasado 11 días. No te pongas plazos, cada uno necesitamos un tiempo distinto, y 11 días, aunque parezcan una eternidad, es muy poco tiempo y es normal que la herida esté en carne viva.
    Yo creo, o al menos a mí es lo que me funciona, que es muy bueno llorar, patalear, enfadarte con el mundo... Lo que quieras, pero sacarlo fuera para que no se enquiste. Con cada lágrima se va limpiando la herida, para luego cicatrizar mejor.
    También pienso que estos trances no deben olvidarse porque entonces olvidaríamos todo lo aprendido de ellos. Pero no olvidar no significa que vivas anclada en el pasado, al contrario... Se aprende a vivir con ello, y se vuelve a sonreir y ser feliz, y te ayuda a recibir más plenamente todo lo bueno que esté por venir.
    Mucho ánimo para ti y tu pareja, sí tienes razón en que ellos son los grandes olvidados, aunque lo sienten de otra forma, también son sus hijitos
    PD- ya eres madre, solo que de una forma distinta a la esperada :-( Y también serás madre terrenal ;-)

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