Los viernes vitales de Itaca siempre me estimulan, y el de hoy:
VIERNES VITALES 5: LO QUE DE VERDAD IMPORTA lo ha hecho mucho más.
De repente me encontré frente a sus palabras sobre María de Villota, la fundación Lo que de verdad importa y sus propias reflexiones y me hizo pensar en muchas cosas, tanto es así que le dejé un comentario bastante largo del que luego empecé a suprimir partes, porque me dije a mi misma, le voy a contar mi vida en un comentario, mejor escribo una entrada en mi blog y me sumo a su iniciativa, que me encanta.
No puedo estar más de acuerdo con ella en lo que plantea y en que hay que distinguir que es lo verdaderamente importante de lo que no lo es. Yo, acorde con su filosofía, trabajo para vivir y no vivo para trabajar (que son ideas bastante diferentes). A pesar de ello, tengo la suerte de tener un trabajo que me gusta, y aunque ya lo dijo Confucio: "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.", la realidad no es exactamente así, porque aunque de mi trabajo me encanta dar clases y estar en contacto con los adoloscentes, también hay una parte que no es gratificante (reuniones, mucho papeleo, guardias...) y aunque uno de mis propósitos del
TODAY 2014 era traerme menos trabajo a casa (y menos preocupaciones) no siempre lo consigo, entre otras cosas porque trabajo con personas.
Y yo como ella, y como probablemente muchos de vosotros, a menudo también me pongo excusas y dejo que las horas, y a veces los días, se me pasen sin pena ni gloria.
Al leer lo de las ganas de vivir de María de Villota y su eterna sonrisa, no puede evitar acordarme de mi compañera, que nos dejó hace muy poquito, primero porque ella, a pesar de que la vida tampoco se lo puso fácil siempre tenía una sonrisa (aún en la situaciones más desagradables o problemáticas) y porque su lema era disfrutar de la vida, y su frase: "Sonreir ante cualquier adversidad hace que el obstáculo baje o que nosotros crezcamos" aún aparece en su estado de WhatsApp. Y en segundo lugar, porque desde su marcha, a menudo las conversaciones entre quienes la conocimos y añoramos gira en torno a al carpe diem, aprovechar el momento, no dejar pasar un solo día sin disfrutar porque nunca sabremos lo que nos espera, y cómo la vida nos cambia en un segundo. Y a este respecto yo quiero pensar que ese mensaje no se irá diluyendo conforme pasen los días, las semanas y los meses, y nos agobien el trabajo y las preocupaciones. Porque siempre nos da por pensar así ante cualquier adversidad o golpe de la vida, pero luego, parece que se nos olvida.
Respecto a
MI RETO DE MAYO, es muy fácil
(o no), porque consiste justamente en disfrutar de la vida y de cada momento, sobre todo de esos pequeños placeres que en días de estrés o de mucho trabajo solemos olvidar. Ayer, sin ir más lejos, estaba muy cansada, el día anterior había sido agotador (y una jornada demasiado larga), y me debatía entre ir a pilates o quedarme en casa, en la terraza, terminado la lectura que tenía entre manos, cosa que al final hice, y sin remordimientos. ¿Por qué digo esto? Porque en otras ocasines lo hago, pero al final, ni voy a pilates (o a la actividad que sea) ni disfruto de quedarme en casa porque me "torturo" pensando que estoy faltando, que no debería, que tal vez debí no haberme saltado la clase. Recuerdo que una vez una conocida ante una decisión similar, sobre ir a un concierto, me dijo "nos gustaría que vinieras, pero debes hacer lo que te apetezca o creas conveniente, pero sobre todo, elijas la opción que elijas, una vez hecho no le des más vueltas, y si vas al conciero disfruta de él, y si te quedas en casa estudiando pon toda tu atención en lo que haces y no te recrimines pensando en lo que podías estar haciendo".Pues
solo eso, que voy a intentar disfrutar de mi tiempo, haciendo lo que más me apetezca en mis momentos de ocio. Y he comenzado ya, porque este finde me quedo de Rodríguez y de relax, me apetece desconectar, leer, dormir, pasear por la playa, tomar el sol en mi terraza y preparar con calma alguna cosa para clase para la semana próxima. A veces no necesitamos mucho más, solo parar a tiempo, reflexionar, y cargar las pilas, y para ello nada mejor que rodearnos de cosas agradables.
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| Este es mi rinconcito lector en la terraza |
Ayer terminé la lectura de "La vida cuando era nuestra" de Mariam Izaguirre, que recomiendo encarecidamente y de la que espero escribir pronto una reseña, y hoy he comenzado (y creo que terminaré), "El círculo de la motivación" de Valentín Fuster que me parece una obra maravillosa, inspiradora y de gran ayuda (que no autoayuda), pero ya os contaré también cuando la termine.
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| Y esto lo que se ve desde él |
Entre tanto, feliz fin de semana y a disfrutar.