jueves, 24 de noviembre de 2016

THE WINTER IS COMING


Necesito algo así
Pues eso, que el invierno está llegando, casi diría que ya está aquí por el frío que ha llegado en los últimos días, y yo casi que no me he enterado. Me ha pillado desprevenida esta vez, hasta el punto de no tener aún fuera mi ropa de invierno, tal como lo leéis, e ir un poco vestida en "modo mamarracho on". Que el otro día me fui a Sevilla a una revisión con un jersey fino de hilo y unas Lolitas en mis pies, cuando estaba cayendo el diluvio y hacía bastante frío.

Me ha cogido el toro, y desde el 1 de septiembre hasta hoy se me ha pasado en un suspiro, y con la impresión de que la mayor parte de mi tiempo la ocupa el trabajo. Y es que este año mi horario semanal ha aumentado en 5 horas, y vaya si se nota. (El curso pasado acumulaba dos reducciones, y este año no tengo ninguna). Todo esto me supone 5 horas más de clase a la semana que se traducen en 3 grupos más, lo que equivale a algo más de 90 alumnos más. Estos meses se me han pasado entre revisiones y pruebas médicas y estar pendiente a horarios de medicamento, redactar programaciones, preparar clases, de bachillerato, principalmente, corregir mucho, preparar material en francés. Justo ahora y por primera vez me quedo "en limpio", sin nada que corregir, pero esta sensación no durará mucho, mañana mis alumnos tienen que entregarme trabajos. A todo esto sumo que me apunté a clases de francés y al That's english, ambas cosas las llevo regular, voy con los deberes peor que mis alumnos, que ya es decir.

Y aquí estoy, a 24 de noviembre, que acabamos de sacar los calefactores cerámicos, esta mañana he buscado un jersey a toda prisa para no morirme de frío, y aún tengo pendiente ir sacando botas, abrigos. Y de repente me encuentro con que ya mismo tenemos la comida o cena navideña del insti, la lotería que tengo que pagar,  y yo con estos pelos (y eso también es literal, porque ni tiempo ni ganas he tenido de pasar por la pelu, así que las piernas ni os cuento).

De lecturas mejor ni hablo, porque he tardado casi un mes o más en leerme el quinto libro de Harry Potter, por fin he empezado uno nuevo. Vivo entre apuntes, folios, documentos, y eso sí, enganchada a Netflix en los momentos de relax, así a lo tonto me he ventilado las 4 temporadas de Downton Abbey, estamos enganchados a Breaking Bad (2ª temporada) y ahora también, gracias a uno de mis alumnos, estoy con Sense 8. The Big Bang Theory es también un clásico al que recurro porque los capítulos son breves y me río muchísimo.

Lo que sí no he abandonado es la cocina, porque cuando estoy tan liada mal comer me pone de muy mala leche, así que con mi descubrimiento de la olla lenta lo he solucionado, y he de decir que también me tiene enganchada . Al principio no le veía la gracia a eso de hacer unas lentejas en 6 u 8 horas o 5 para hacer un pollo, pero entre lo ricos que me han salido todos los platos que he hecho hasta ahora y la comodidad de poner los ingredientes y olvidarte, estoy encantada. Ya hasta me voy a trabajar y la dejo en casa puesta para tener la comida lista cuando llegue.

Y os cuento todo esto (qué poca capacidad de síntesis tengo) porque al contrario de lo que pueda parecer me encuentro en calma, serena y tengo la sensación de estar gestionando muy bien el tiempo, así que los momentos de asueto los disfruto mucho, la mayoría de ellos son de recogimiento, pero también ha habido dos escapadillas de fin de semana y algún que otro almuerzo o cena con amigos.

Así que ya puede llegar el invierno, ahora que me he dado cuenta de que se aproxima, que este fin de semana pienso prepararme tranquilamente para recibirlo.

Y de paso, se admiten sugerencias de lecturas (si son alegres mejor) y de series o pelis.

Gracias a mi amigo Oskar por enredarme y ser el culpable de mis adicciones, además de ser tan intenso (o más) como yo.

O así

sábado, 19 de noviembre de 2016

FAVORITOS DE OCTUBRE

Me ha faltado el tiempo para pasar por este espacio, y aunque ya casi se vaya acercando el fin de noviembre, no quería dejar de hacer este post, porque me hace ver que siempre hay ago bueno y hay que saberlo encontrar.

El mes de octubre, y prácticamente hasta el 10 de noviembre, día de nuestro último claustro, ha sido laboralmente un mes demasiado intenso, y he estado bastante enfrascada en la realización de programaciones, preparando clases, corrigiendo mucho, y aunque el curso en sí promete ser intenso, ahora estoy en un momento que me permite un poco de más calma y sosiego.

¿Cuáles han sido esos momentos de octubre que destacaría?

- Mis paseos al sol y la recuperación total de mi intervención, parece mentira que me encuentre así de bien.


- La llegada al fin del otoño y eso implica que se intensifiquen mis ganas de infusiones y tés (a todas horas).


- El curso de encuadernación artesanal al que me apunté en Málaga con dos amigas y que me permitió pasar una tarde estupenda y hacer un cuaderno divino. Lo hicimos en Mil Periplos y nos encantó.


- Escaparnos de fin de semana a Granada, que hacía mucho que no íbamos, y aprovechar para ver a los amigos, descubrir nuevos espacios y disfrutar de la ciudad.


- Descubrir la cocina en olla de cocción lenta, también llamada slow cooker o Crock Pot (esta última definición hace alusión a la marca). Una maravilla que me tiene enganchada a hacer unos platos que son lo más en sabor.


Noviembre tampoco está yendo mal, pero los favoritos de este mes los dejo para cuando termine.

¿Y vosotros, qué tal ha sido vuestro mes de octubre? 


miércoles, 12 de octubre de 2016

FAVORITOS DE SEPTIEMBRE

Parece que el otoño al fin hubiera llegado aquí, ayer fue un día de sol estupendo, de esos de finales de verano y hoy lleva lloviendo toda la mañana. Es de esos días en los que me he levantado tardísimo (no muy habitual en mí) remoloneando bajo las sábanas y con la lluvia tras la ventana. Y de repente he pensado que estamos casi a mitad de octubre y que yo tenía la intención de retomar mis favoritos, así que en ello estoy.

1- Volver al insti, ha sido de mis momentos favoritos. Puede parecer raro, porque eso supone el fin de las vacaciones, pero con tanta prueba médica, la fiv y el veranito extraño que hemos tenido, yo estaba deseando volver a mis rutinas. Este curso además estoy encantada con los cursos y materias que tengo. El reencuentro con algunos compañeros, que también son amigos, también me ha ilusionado especialmente.


2- Las tardes de playa en septiembre, me encantan, porque ya se ha ido el calor insoportable y gran parte de la gente.


3- Leer El informe de Brodeck de Philippe Claudel, El hereje de Delibes y volver con Harry Potter, son lecturas que no decepcionan.

4- La boda de mi prima. Quien me conoce sabe que no me gustan nada este tipo de eventos (BBC), y además esta boda me cogía en un momento muy delicado, entre pruebas médicas, a 3 días de mi intervención y con todo el curro de principio de curso. Pero lo pasé realmente bien, estar con la familia y reecontrarme con gente a la que hacía mucho que no veía hicieron esa noche especial, y de paso me sirvió para relajarme un poco antes de la operación (a pesar de la cantidad de kilómetros que nos toco hacer en tres días).

Calle La Fita, en mi pueblo, camino a la boda de mi prima.
5- La intervención en sí. Estaba deseando que me quitaran la trompa, con todo lo que ello suponía. Ahora que todo ha salido bien estoy muy relajada. Porque no me volverá a dar problemas, ya que no está (podría haber optado por un tipo de cirugía que me permitiría conservarla, pero en mal estado y pudiendo originar problemas futuros, decidí que para fuera). Ahora estoy en un momento muy tranquilo, porque he hecho todo lo que podía. El resto ya no depende de mí, y ya no me inquieta o preocupa.

Y hasta aquí todo lo que ha dado de sí mi mes de septiembre. Estoy deseando hacer una escapada, salir a hacer senderismo, pero por el momento, toca tranquilidad y recuperarme totalmente, que aunque ya no estoy de baja médica, las heridas aún deben sanar.

¿Qué tal ha sido septiembre para vosotros?

martes, 4 de octubre de 2016

UNA MADRE - ALEJANDRO PALOMAS

Es la primera obra que leo de Alejando Palomas, aunque no será la última, y hace ya unos meses que la leí, pero con las reseñas de los libros ando con bastante retraso. De ahí que haya decidido centrarme en los que me han gustado, y sobre todo en los españoles. Aunque a estas alturas veo complicado cumplir el reto 25 españoles, pero todo puede ser.

A este libro me acerqué por recomendacion de mi amiga M. Ángeles, voraz lectora que nunca falla en las recomendaciones que me hace. Ninguno de los libros que me ha recomendado me han decepcionado, y éste mucho menos.


El retrato de una ciudad acogedora y esquiva a partes iguales, de una familia unida por los frágiles lazos de la necesidad y del amor y la mirada única de una mujer maravillosa en un momento extraordinario. 

Faltan unas horas para la medianoche. Por fin, después de varias tentativas, Amalia ha logrado, a sus 65 años ver cumplido su sueño: reunir a toda la familia para cenar en Noche Vieja. Una madre cuenta la historia de cómo Amalia entreteje con su humor y su entrega particular una red de hilos invisibles con la que une y protege a los suyos, zurciendo los silencios de unos y encauzando el futuro de los otros. 

Esto es parte de la sinopsis del libro, antes de su comienzo. No os copio más porque no hace falta y porque es mejor coger esta novela sin tener ni idea. La he recomendado mucho, y a todo el mundo le digo lo mismo, si has tenido una madre o si lo eres, esta historia te gustará. 

El libro empieza con estas citas, que a mí ya me hicieron intuir que me iba a gustar:

"El buen funámbulo sabe que el verdadero vacío está arriba".

Está dedicado "A todos los que mantienen el equilibrio".

Y el libro primero (la obra se divide en 4 libros), que se titula "Algunas luces y muchas sombras" enmpieza con esta cita: "No se puede encontrar paz evitando la vida, Leonard", frase de Virginia Woolf en la película "Las horas", que es una de mis favoritas.

Se trata de una historia muy humana, muy real, y llena de emociones a flor de piel. Reconozco que a veces incluso desconcierta. Se pasa de la risa al llanto en un segundo, es por tanto como la vida misma. Y en muchas situaciones nos podemos sentir reflejados.

Amalia es una madre entrañable, divertida, y a veces incluso poco cuerda. Es sin duda el personaje central de la novela en torno al cual se aglutina el resto de la familia,que son, sus tres hijos, Fer, Enma y Silvia. Su hermano, el tío Eduardo, los perros de Fer y de Amelia, y un marido y padre, ausente desde la separación.

Como en cualquier familia, y a una cierta edad, todos han sufrido alguna pérdida, y todos se han roto y han debido recomponerse en algún momento, y otros aún lo están intentando. Fer es uno de ellos, y es quien nos narra la historia. No os voy a adelantar nada más sobre ninguno de ellos, porque hay que descubrirlos poco a poco, a través de las páginas de este libro.

Es un libro que engancha desde el primer momento, es un ejercicio de ternunra, con unos personajes dibujados exclentemente, y con una forma de escribir maravillosa. Hacía mucho tiempo que no descubría un nuevo autor (nuevo para mí) cuyo estilo y forma de escribir fueran, cómo decirlo, casi sublimes.

Es un libro que ma ha sorprendido muy gratamente y que ha hecho que esté deseando leer otras obras del autor. ¿Alguna recomendación? Había pensado seguir con "El tiempo que nos une".

La obra está editada por Nuevos Tiempos, de la editorial Siruela, y tiene unas 250 páginas. Muy pocos libros de Siruela suelen decepcionarme.

Os dejo algunas frases del libro:

Lo dice con esa voz de mujer mayor que no sabe defenderse de los ataques de la gente a la que quiere, porque desde siempre prefiere dolerse a dañar.

Creíamos cosas que se creen porque alguien, en un rincón de nuestras historias, nos dibuja mapas del tesoro con pistas falsas. Luego, cuando esos mapas nos llevan al cofre prometido, saltan los candados y con ellos la sorpresa. Con el tiempo aprendemos que los mapas son de quien los dibuja, no de quien los persigue, y que en la vida sonríe más quien mejor dibuja, no quien más empeño pone en la búsqueda.


domingo, 2 de octubre de 2016

EVA, ACEITES ESENCIALES

Foto de las RRSS de la marca.
Hace unos años, concretamente cinco, conocí estos productos en el mercapitufo de Júzcar, un pequeño municipio del Valle del Genal, donde conocí también a Eva Zomeño, la persona que está detrás de ellos. Por aquel entonces escribí una opinión en Ciao, el portal de opiniones. Se lamaban Cítricas Pizarra, y ahora se llaman Eva, la gama de productos ha aumentado, y sobre todo, después de todo este tiempo, aunque he seguido utilizando, el que para mí es su producto estrella, no había vuelto a ver a Eva, hasta que me la encontré este verano en San Pedro, en la edición del Festival Arte-Sano de verano, y me dio mucha alegría.

Aceites Esenciales Eva S.L. es una empresa familiar situada en La vega de Pizarra (Málaga-España). Su trayectoria va ligada a la producción y comercialización de cítricos a las que se le ha unido la destilación de plantas en su mayoría autóctonas, respetando el medio ambiente y sin aditivos químicos.
En la actualidad comercializan una amplia gama de aceites esenciales, lociones de masaje y de cuidado facial, así como sales de baño. También se ofrecen cursos de cosmética natural y aromaterapia. El fin es aprovechar las plantas y productos naturales en beneficio de nuestra salud y bienestar.
En el año 1995, Eva Zomeño asiste a su primera Feria de Muestras bajo el nombre de Cítrica de Pizarra S.L., buscando una alternativa natural a los productos del campo. En un principio se empezó con cítricos a los que se le han unido poco a poco, numerosas plantas. La empresa tiene una producción limitada pero que cuida al máximo su calidad.
Eva Zomeño Alarcón es la persona que inició la andadura en Cítrica de Pizarra formándose durante estos veinte años, a través de numerosos cursos y personas influyentes que determinaron su camino, y escribiendo en secciones de publicaciones locales, como “La Chispa” y “Álora”, para dar a conocer las numerosas propiedades que nos ofrecen los aceites esenciales.Actualmente, continúa con Aceites Esenciales Eva S.L., participando en numerosas ferias de muestras e impartiendo cursos, ganadora de premios como Mujer rural 2012 o el segundo premio Nacional de Mujer Rural 2014. Lleva mostrando sus conocimientos adquiridos durante 20 años para dar a conocer las numerosas propiedades que nos ofrecen los aceites esenciales.

Para mí, su producto estrella son las sales líquidas de magnesio, que sigo utilizando regularmente desde entonces. 

Vienen en un bonito frasco de 250 ml, y su precio es de 15 €, poca cosa para sus virtudes y su duración.


Además de su fragancia estupenda y una textura perfecta fruto de la combinación del aceite de magnesio y el aceite esenecial que más nos agrade (de su gama), las sales líquidas de magnesio poseen unas cualidades estupendas para nuestra salud y bienestar que os indico a continuación:

El aceite de magnesio es llamado “el mineral de la vida” siendo una solución acuosa satinada de cloruro de magnesio, yodo y minerales, que en este caso se completa con las propiedades de los aceites esenciales que lo acompañan.

*Calma el dolor. *Mejora el sistema inmune, protegiéndonos de las infecciones.
*Es muy beneficioso para luchar contra el estrés y pare mejorar nuestro sueño. Calma, relaja y tranquiliza. *En cuanto a la piel, reduce la inflación y los signos de la edad, dejando como he dicho una textura muy agradable.
*Útil para tratar problemas como el acné, los eccemas, psoriasis y celulitis. *Indicado contra los dolores de las articulaciones, el reuma, la artrosis y cualquier otra dolencia de los huesos, así como para el agotamiento físico, es muy recomendable realizar un baño con sales de magnesio.
*También podemos usarla como desodorante, aplicando unas gotas suavemente con la yema del dedo sobre nuestras axilas, y doy fe de que es bastante eficaz, aunque no sea el uso que más le suelo dar.

Para mí lo mejor es su efecto calmante y relajante, así como lo bien que deja le piel. Para inducirnos al sueño basta con untarnos unas gotas en la planta de los pies antes de irnos a dormir, o también en el dorso de las muñecas, o detrás de las orejas.

Las sales de magnesio, en otros formatos tienen otros usos y diferentes propiedades, utilizándose como suplemento alimenticio, pero eso lo desconozco, aunque podéis hallar dicha información en Internet .Y también tienen sus contraindicaciones, así que antes de probarlo, comprobarlo, son pocas pero existen y hay que tener cuidado.


El aceite se aplica o bien directamente sobre la piel con un masaje, o pulverizado o disuelto en el agua del baño. De esta forma es como yo lo utilizo la mayor parte de las veces. Ahora tengo dos variedades, la de azahar y la de lavanda (aunque ya las he probado todas) , y de vez en cuando, tras la ducha, me pongo unas gotitas en las muñecas o la planta de los pies.

Otro producto que estoy utilizando bastante es el aceite esencial de azahar en rollon, que tiene el tamaño perfecto para que lo lleve en el bolso, y en momentos en que necesito un poco de calma me lo pongo tras las orejas, en el cuello o en las muñecas, o cuando he olvidado ponerme alguna fragancia, ya que huele estupendamente.


Y también he probado el serum de vitamina C, ya que me obsequiaron con una muestra (se ve en la foto), y deja la piel muy bien y se absorbe estupendamente, tiene un olor rico (aunque yo los productos faciales los prefieros sin aroma, manías mías).


Ésta es su página web. Podéis echarle un vistazo y ver la variedad de productos que tienen. Todos ellos con el distintivo Sabor a Málaga (productos autóctonos de la provincia). 

Son 100 % naturales, productos de la tierra (en este caso de la mía), y detrás hay personas encantadoras que lo hacen posible. Eva y su hijo, que la acompaña muchas veces, siempre tienen una sonrisa en la cara para recibirte y hablarte con entusiasmo de los productos que con tanto mimo elaboran.

Tambíen los podéis encontrar en las RRSS, como Facebook, Twitter o Instagram.


lunes, 26 de septiembre de 2016

BERENJENAS CAPONATA

Os traigo al fin a receta de mis berenjenas caponata, un plato que está muy rico y que ofrece muchas alternativas. La receta es siciliana, y llegó hasta a mí por mi amiga María, una compi del costillo, a quien a su vez la receta le llegó a través de Mauricio, un compi de trabajo y proyectos común de origen sardo. Lo cierto es que yo no hago la receta exactamente igual a la suya, os doy por tanto mi propia versión, que es la que más me gusta.


A mí la berenjena me encanta, más ahora que volvemos a estar en temporada, y la preparo de muchas formas: a la plancha, rellenas, en parrillada, en paté con piñones (la morcilla de verano), como base de minipizzas, para la lasaña vegetal, pero entre tantas posibilidades, ésta es una de mis favoritas.

¿QUÉ INGREDIENTES NECESITAMOS?

- 1 berenjena grande (morada) o 2 de un tamaño menor.
- 1 cebolleta mediana.
- 2 ramas de apio fresco.
- Medio pimiento rojo, verde y amarillo (medio de cada).
- 400 gramos de tomate picado en trozos, sin piel y sin pepitas (si tengo tomates buenos y de temporada lo hago así) o en su defecto (lo que utilizo muchas veces) 400 gramos de tomate entero pelado (del que viene en conserva) cortado en mitades o cuartos.
- Aceite de oliva virgen extra.
- 2 cucharadas soperas de vinagre de vino.
- 4 cucharaditas de azúcar (yo uso azúcar moreno integral de caña, del de verdad, no de ese que viene teñido, pero también vale la blanquilla.
- Sal (al gusto)
- 1 bote de aceitunas verdes, mejor rellenas de anchoas.
- 3 cucharaditas de alcaparras.
- 1 poco de pimienta negra.
- 1 ó 2 cucharaditas (depende de lo que te guste el picante) de chile en escamas (lo hay en Lidl).


¿CÓMO LO HACEMOS? 

Necesitaremos una sarten grande o una cacerola, personalmente prefiero la primera, y una cuchara o tenedor de madera.

Antes de nada cortaremos todas las verduras (previamente lavadas) en cuadraditos pequeños, empezando por la berenjena, que luego colocamos en un colador con unos granos de sal para que vaya perdiendo agua y amargor. Luego seguimos con el resto de verduras.

Cubro el fondo de la sarten con aceite de oliva, y éste es el orden y el tiempo que sigo con los ingredientes:

- Con el aciete muy caliente, incorporo primero las berenjenas, durante unos 6 minutos.
- Pasado este tiempo, bajo un poco el fuego (al 6 en mi vitro), pongo más aceite y añado el apio, que voy salteando durante 5 minutos con cuidado de que no se queme y se ponga negro.
- Cada vez que retiro una verdura, las voy mezclando en una fuente y voy añadiendo más aceite a la sartén.
- Lo siguiente son los pimientos, todos juntos, a fuego mayor y durante 6 minutos. Luego, los pasamos a la fuente junto a las demás verduras.
- Añado más aceite y pocho la cebolla, unos 5 minutos. Retiro y pongo junto a lo demás.
- Lo siguiente son los tomates, con un poco más de aceite, y los cinco minutos de haberlos incorporado, agregamos el vinagre, las cucharaditas de azúcar y meneamos hasta que veamos que queda tritutrado, aunque con trozos y sin quedarse pegado o perder todo el líquido.
- Entonces añadimos todas las verduras que habíamos reservado en la fuente, junto a las aceitunas, que yo suelo trocear y las alcaparras, damos un meneo (que diría mi amiga Monika) para que se mezcle todo y añadimos un poco de pimienta, un poco de sal y por último las escamas de chile. *Nota: yo también añado un poco de sal cuado salteo los pimientos y las cebollas.

Ya tenemos listas para degustar nuestras berenejanas. 


Unos consejitos extra: 

- Están más ricas templadas o incluso frías (aunque no de la nevera), y mucho mejor de un día para otro porque se han mezclado los sabores y les da un gusto mejor.
- Podéis colocarlas sobre unas tostas y están buenísimas, más aún si le pones encima unas anchoas o unos boquerones en vinagre.
- Nosotros también las hemos puesto en la pizza, como condimento para pasta o sobre pan árabe con boquerones en vinagre por encima.
- Si no te gusta picante puedes suprimir la pimienta, el chile o ambos, pero le dan un sabor muy rico.
- Aguantan bien en la nevera durante casi una semana.
- Si queréis hacer más cantidad podéis duplicar los ingredientes.



Ahora a disfrutarlas.

*También hay recetas para la Thermomix, pero yo prefiero hacerlas así, me gusta mucho el sabor.


sábado, 24 de septiembre de 2016

SEPTIEMBRE Y ESCENAS DE HOSPITAL

Últimamenete todas mis entradas comienzan con un "tengo muy abandonado el blog", así que iré directa al grano, eso que a mí tanto me cuesta.

Ayer, tumbada en el sofá, convaleciente de mi última intervención a la que me sometí el pasado miércoles, pensaba en dos amigas bloggers, aunque una de ellas ya ha pasado a serlo en la tercera dimensión, Remorada y Espe , y en que entre las tres (y me temo que solas también) tendríamos para escribir un buen compendio de escenas de hospital.

Os cuento esto, porque mientras esperaba a unos amigos y vecinos que vinieron a verme a casa en la tarde de ayer, me dio por anotar en un papel las veces que había entrado en un quirófano. Pensaréis que vaya manías las mías, pero es que hace una semana en la cita de preanestesia tuve que relatar cuántas veces me habían intervenido, y me di cuenta de que son un montón. Son ya once, las veces que una ha pasado por ese lugar tan frío. La primera a la tierna edad de 6 meses para operarme de espina bífida y la última, el miércoles 21 para extirparme la trompa donde tenía el hidrosalpinx.
De mis 11 visitas a quirófano, 8 de ellas han sido con anestesia general.

Todo ha salido muy bien, y han sido peores los días previos, con el estrés y el susto en el cuerpo, y los muchos kilómetros que hemos hecho por razones varias (con unas cuantas complicaciones que nos fueron surgiendo en el camino), que la operación en sí y el postoperatorio.

Me estoy recuperando bastante bien, aunque tenga la barriga como un globo, haya meado hecho pis en tonos que van del negro al verde intenso (por el azul de metileno que me introdujeron) y ande como Chiquito de la Calzada.

La cuestión es que estoy en calma y muy tranquila estos días, porque ya he hecho todo lo que estaba en mis manos para poner solución a mi problema de no poder llevar un embarazo a término, y eso, a pesar de no haber conseguido aún el objetivo me da una paz inmensa. Ahora con todo hecho toca reponerse y esperar, pero me he puesto (nos hemos puesto) límites y he decidido que a partir de aquí lo que tenga que ser será, ya no puedo hacer nada más, salvo intentarlo del modo divertido cuando tenga más facilidad de movimiento, jaja.  Y si ese método falla, tenemos al frigobaby que nos congelaron en julio.

El equipo médico que me ha atendido estos días ha sido maravilloso, sobre todo a nivel humano. Han sabido transmitirme una paz, una calma y un cariño que lo han hecho todo mucho más fácil. A pesar de que han sido dos procedimientos en la misma intervención, aprovechando que estaba "dormida", y además de extirparme la trompa, me han quitado unas adherencias que tenía en el abdomen superior, y al mismo tiempo, a través de una histeroscopia han revisado mi útero para dejar perfecto el tema de mi septo. Ya les dije que si querían de paso hacerme una liposupción tenían mi permiso, pero no me han hecho caso.

En fin, que ando pensando en hacer una serie de escenas de hospital, cuando me parezca oportuno ,y en tono siempre de humor. Tengo muchas lecturas pendientes de publicar, alguna receta y alguna que otra refexión. Pero de momento, con el blog, voy a mi aire, cuando puedo, tengo tiempo y me apetece. La próxima entrada serán mis berenjenas caponata, que se las debo a Bego.